El ministro de Deporte chileno apunta a los patrocinios de apuestas

Chile Futbol

Que una empresa cuestionada por la justicia aparezca en la camiseta de un club de fútbol le parece inadecuado al ministro de Deporte chileno. Francisco Riveros lo dijo en el podcast Cómo te lo explico y agregó que la única manera de frenar eso es apurar el debate en el Congreso que Chile viene postergando.

Su planteo va al fondo del asunto. Para el ministro, el Ejecutivo tiene que definir cuanto antes por cuál de los dos caminos se inclina: formalizar la actividad con una regulación explícita o prohibirla del todo. Su lectura es que la operación en la ilegalidad se sostiene en buena medida porque las plataformas están radicadas fuera del país, más allá del alcance directo de las autoridades chilenas.

Riveros también adelantó qué debería contener una eventual ley. Puso como pilar el resguardo frente a la adicción al juego, con la mirada en los adolescentes, y sumó dos definiciones que hoy no existen: hasta dónde puede llegar la publicidad y si un deportista en actividad puede o no prestar su cara para representar comercialmente a una de estas marcas.

El timing no es casual. Mientras la discusión parlamentaria sigue sin avances concretos, la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel) ordenó hace pocos días el bloqueo por DNS de 37 portales y sitios espejo vinculados a apuestas online, una orden dirigida a las mayores proveedoras de internet del país, que ejecuta lo resuelto por la Corte Suprema y por la Corte de Apelaciones de Santiago sobre la ilegalidad de esas operaciones.

Riveros ocupa la cartera deportiva desde agosto de 2026, por designación del presidente José Antonio Kast. Su intervención suma al debate chileno una voz que hasta ahora estaba ausente: la del Estado en su rol de autoridad deportiva, un ángulo distinto al de los organismos que venían discutiendo bloqueos, impuestos o licencias.

Etiquetas: Francisco Riveros, patrocinios de apuestas en el fútbol chileno, regulación del juego online en Chile, protección de menores