Meta y Instagram: ignoradas las denuncias de influencers

Meta y Instagram: ignoradas las denuncias de influencers

Una investigación de The Guardian revela que la plataforma se negó a bajar contenido de la influencer "Dinah", quien dirigía a sus 800.000 seguidores al sitio no autorizado Rainbet. La falta de herramientas específicas para reportar juego ilegal en la app facilita la impunidad.

La moderación de contenidos en las redes sociales vuelve a chocar de frente con las leyes del juego. Una investigación publicada por el medio británico The Guardian ha dejado en evidencia la pasividad de Meta (matriz de Facebook e Instagram) a la hora de frenar la promoción de operadores de apuestas ilegales, incluso cuando los usuarios denuncian activamente las infracciones.

El caso testigo es el de la streamer conocida como Dinah, una creadora de contenido con más de 800.000 seguidores en Instagram. A pesar de las estrictas leyes de Australia, que prohíben la publicidad de casinos online no licenciados, la influencer promocionó sistemáticamente a Rainbet, una plataforma de apuestas con criptomonedas que opera al margen de la regulación local.

"No infringe nuestras normas"

Lo más alarmante para la industria regulada no es la infracción en sí, sino la respuesta de la plataforma tecnológica. Según la investigación, se identificaron más de diez publicaciones en enero donde Dinah alentaba a su audiencia a registrarse mediante enlaces directos, prometiendo beneficios económicos rápidos.

Al ser alertada por los usuarios mediante las herramientas de denuncia de la app, la respuesta de Meta fue automatizada y frustrante: la compañía decidió no tomar medidas drásticas, argumentando que las publicaciones no violaban sus "normas comunitarias sobre fraude o estafas". En el mejor de los casos, se limitaron a restringir la visibilidad para menores, pero permitieron que el contenido siguiera accesible para el público adulto, validando implícitamente la promoción de un delito.

Un sistema ciego al juego ilegal

El problema parece ser estructural. La investigación destaca un vacío crítico en la interfaz de usuario de Instagram: el sistema de denuncias no cuenta con una categoría específica para reportar "juego ilegal" o "promoción de casinos no autorizados". Esto obliga a los denunciantes a categorizar el contenido como "fraude" o "estafa", etiquetas que los moderadores de Meta suelen desestimar si el post no encaja en su definición técnica de esos términos.

Mientras Meta se escuda en sus políticas internas, los reguladores australianos recordaron que la ley es clara y severa: la promoción de servicios de juego ilegales puede acarrear multas de hasta US$ 2,4 millones para los individuos que presten su imagen para ello.

Este caso en Australia es un espejo de lo que ocurre en mercados como Latinoamérica y Europa, donde el sector legal compite en desventaja contra operadores del mercado gris que utilizan la "zona liberada" de las redes sociales para captar jugadores sin ningún tipo de filtro.

Etiquetas: Reino Unido, UK, Meta Ads, publicidad apuestas META