Italia: mercado iGaming redefinido y dominado por grandes operadores
Italia atraviesa una de las transformaciones regulatorias más profundas de su historia reciente en el iGaming. La reforma, activada en noviembre de 2025, redujo drásticamente el número de dominios autorizados y elevó de forma sustancial los requisitos para operar en el país. El efecto inmediato fue la formación de un mercado mucho más concentrado, donde solo los operadores con mayor capacidad financiera lograron mantenerse.
La Agencia de Aduanas y Monopolios (ADM) otorgó 52 licencias a 46 empresas, reemplazando el esquema anterior que permitía la multiplicación de marcas y subdominios. Con la nueva regla de un dominio por licencia, cientos de marcas desaparecieron del mapa regulado. Al mismo tiempo, el precio para ingresar al mercado se volvió prohibitivo: la tarifa pasó de unos 200.000 euros a 7 millones de euros, además de garantías económicas adicionales.
Para expertos como Christian Tirabassi (Ficom Leisure), estas medidas marcan el inicio de un ciclo de consolidación que reducirá aún más el número de actores durante los próximos meses. Por su parte, Quirino Mancini (WH Partners) afirma que el nuevo escenario deja en claro la intención del gobierno: “El mercado quedó configurado para que solo los grandes puedan competir.”
Entre los grupos que conservaron presencia destacan Flutter Entertainment (Sisal, Snaitech y Betfair), Sky Bet Italia, Bet365, Betsson, Eurobet, 888 Italia, LeoVegas (MGM) e IGT. Stake fue el único nuevo operador de relevancia que obtuvo licencia.
A pesar de la modernización del sistema, el país mantuvo intacta la prohibición casi total de publicidad, algo que la industria esperaba que se flexibilizara con la nueva concesión. Según Mancini, esta restricción continúa favoreciendo a operadores ilegales con presencia offshore, que captan usuarios sin las exigencias regulatorias del mercado local.
La reforma también refuerza las exigencias de control de identidad, prevención de lavado de activos, juego responsable y reportes operativos, aumentos que añaden presión para las compañías más pequeñas. En este contexto, los operadores con red de locales físicos obtienen ventajas claras, ya que pueden apoyarse en sus puntos de venta para visibilidad y captación, algo vedado para los operadores exclusivamente digitales.
Aunque el mercado se redujo en número de participantes, sigue siendo uno de los más importantes de Europa por volumen de juego y recaudación fiscal. Con las licencias, el Estado ingresa aproximadamente 364 millones de euros, y las proyecciones de GGR para 2025 se sitúan en torno a los 5.200 millones de euros.
La reestructuración ha dado origen a un mercado más estable, pero también más concentrado. Menos competencia, mayores exigencias y operadores de gran escala marcan el comienzo de una nueva etapa para el iGaming italiano. El desafío ahora será observar si este modelo favorece la innovación o consolida un escenario de pocas empresas con poder dominante.
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