El sindicato de Loterías rechaza excepciones para la Libertadores

Si lo que la CONMEBOL firmó con sus anunciantes no encaja con la ley uruguaya, que se cambien los contratos o que la final se juegue en otro lado. Esa es la posición que fijó la Asociación de Funcionarios de Loterías y Quinielas (AFAL) frente a las gestiones que se le atribuyen a la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) y a la confederación para flexibilizar el Decreto 366/017 durante la final de la Copa Libertadores del 28 de noviembre en el Estadio Centenario de Montevideo.
El sindicato, integrado a la Confederación de Funcionarios de Organizaciones del Estado (COFE), rechaza cualquier excepción que le abra la puerta, dentro del país, a la publicidad o al patrocinio de casas sin permiso. Su punto de partida es histórico: sostiene que el país lleva más de 140 años con una política propia sobre juegos de azar, sostenida en la defensa del interés general.
La base legal que invoca es reciente. El artículo 245 de la Ley N.º 19.535, de 2017, habilitó a cortar tanto los sitios como el dinero que circula hacia juegos sin permiso, y prohibió su publicidad, su patrocinio y cualquier comunicación comercial. El Decreto 366/017 reglamentó después ese esquema y dejó escrito que promocionar a una empresa sin habilitación está prohibido.
Para AFAL-COFE el asunto excede a un partido. Lo que está en juego, plantea, es con qué criterio va a responder Uruguay a la expansión del juego por internet. En esa línea trajo a la mesa lo que viene advirtiendo la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre cómo el juego se comercializa y se digitaliza, y ubicó al patrocinio deportivo entre las vías que lo vuelven algo normal. Entre las recomendaciones del organismo figura terminar con la publicidad, la promoción y el patrocinio del juego dentro del deporte.
La función de esas restricciones, según el sindicato, es concreta: impedir que empresas sin autorización capten jugadores uruguayos y saquen esos recursos del país.
La crítica más filosa apunta a la AUF. La asociación gremial sostiene que el fútbol uruguayo recibe dinero que sale de los impuestos del juego que autoriza y controla la Dirección Nacional de Loterías y Quinielas (DNLQ), y que al mismo tiempo está empujando la llegada de operadores ajenos a ese control. Para AFAL-COFE no se puede vivir del sistema legal y a la vez pedir que se bajen las barreras que lo sostienen.
El reclamo llega después de que el presidente de la AUF, Ignacio Alonso, le pidiera al Gobierno que no sancione a la CONMEBOL por la publicidad de apuestas durante la final, un planteo que llevó a una reunión con el presidente Yamandú Orsi. Uruguay no otorga licencias a casas de apuestas privadas y concentra la oferta legal en la plataforma estatal Supermatch, de modo que las marcas que patrocinan a los clubes extranjeros quedan, en territorio uruguayo, del lado de los operadores no autorizados.
Etiquetas: Asociación de Funcionarios de Loterías y Quinielas, Decreto 366/017, final de la Copa Libertadores, publicidad de apuestas en Uruguay