Más de 200 trabajadores del casino Cipriani van al seguro de paro
Las obras del futuro casino del complejo Cipriani Ocean Resort, Club Residences and Casino Punta del Este atraviesan un escenario de creciente incertidumbre, con más de 200 trabajadores enviados al seguro de desempleo y un conflicto comercial entre el Grupo Cipriani y la constructora Criba, responsable de la ejecución del proyecto. El casino del complejo busca convertirse en uno de los principales establecimientos de juego de Punta del Este, con más de 300 estaciones de juego, restaurante, bar, salón VIP y un diseño inspirado en la tradición de los casinos europeos, dentro de un desarrollo que también contempla un hotel, residencias y una amplia oferta de amenities, con una previsión de más de 1.000 puestos de trabajo una vez que el complejo esté operativo. Sin embargo, antes de llegar a esa etapa, la construcción atraviesa dificultades que ya repercuten sobre los trabajadores y sobre el ritmo de ejecución, con una apertura que ya fue pospuesta para 2027.
Las diferencias entre las compañías quedaron expuestas formalmente en una instancia ante el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social de Maldonado. Según explicó al diario El País Michael Pistone, secretario general del Sindicato Único Nacional de la Construcción y Anexos de Maldonado, la constructora planteó que llevaba cinco meses afrontando los recursos económicos para la construcción de la torre y tres meses para la del hotel-casino, y que había llegado a un punto en el que ya no podía continuar financiando los trabajos bajo esa modalidad. La posición de Cipriani fue diferente, ya que sus representantes legales habrían rechazado que existiera una deuda con Criba y habrían señalado que el problema estaba relacionado con incumplimientos en determinadas etapas de la obra, con retrasos acumulados durante diciembre y enero que habrían derivado en la aplicación de sanciones económicas previstas en el contrato, mientras que la constructora cuestionó esa interpretación y argumentó que durante la ejecución se incorporaron nuevas tareas y se produjeron modificaciones contractuales.
La disputa no solo afecta el cronograma de construcción, sino también la estructura laboral vinculada con el proyecto, y Pistone señaló que en una de las últimas jornadas alrededor de 30 trabajadores adicionales de empresas subcontratadas fueron enviados al seguro de desempleo, con lo que el total superó los 200 afectados, además de advertir que podrían producirse nuevos envíos mientras no se defina cómo continuará la obra. En el plano financiero, Cipriani informó que destinó alrededor de 250 millones de dólares al proyecto del San Rafael y otros 45 millones a la compra y refacción del edificio donde funciona su academia, por lo que la inversión acumulada asciende a unos 295 millones, con una primera etapa centrada en el casino, el restaurante, el bar, el salón VIP, un área para eventos y un club de playa, y una fase posterior que sumará el hotel, las residencias y más de 17.000 metros cuadrados de amenities.
El ritmo de ejecución también estuvo condicionado por las dificultades registradas durante el conflicto entre el sindicato y las cámaras empresariales por la negociación del convenio colectivo de la construcción, con el suministro de hormigón como uno de los puntos de discusión. Desde el sindicato negaron que la interrupción de los trabajos respondiera a una decisión propia y sostuvieron que, una vez levantadas las medidas, fue la constructora la que dejó de solicitar el material, mientras que la Asociación de Promotores Privados de la Construcción del Uruguay planteó una versión diferente a través de su presidente, Alfredo Kaplan, quien afirmó que la interrupción del suministro había formado parte de las medidas impulsadas por el sindicato durante la negociación. Criba, que sostuvo que las medidas sindicales afectaron la continuidad de la producción, defendió su gestión al indicar que llegó a trabajar con más de 650 operarios en triple turno, incluidas jornadas nocturnas y de fin de semana, y aseguró que mantiene al día sus obligaciones con los subcontratistas y las quincenas de los trabajadores. La compañía apunta a poner en marcha el complejo durante la temporada 2027-2028, aunque la evolución de las diferencias entre ambas empresas y la normalización del ritmo de construcción serán factores determinantes para que el proyecto avance hacia su etapa de operación.
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