Turismo mantiene en reserva el destino final del Hotel Casino Carmelo
Lo que hace unos meses se perfilaba como un proceso de licitación inminente y una solución definitiva para el Hotel Casino Carmelo, hoy ha entrado en un terreno de incertidumbre administrativa. El director nacional de Turismo, Cristian Pos, ha optado por un discurso que prioriza la cautela y la confidencialidad, revelando que el gobierno uruguayo aún se encuentra evaluando diversos perfiles jurídicos antes de tomar una decisión final sobre el futuro del inmueble. Esta postura sugiere que el debate interno ha trascendido la simple gestión edilicia para centrarse en qué instrumento legal es el más adecuado para rescatar un activo que arrastra años de deterioro y fallidos intentos de reactivación.
El uso del término confidencialidad por parte de las autoridades ha despertado diversas lecturas en el ámbito local. Por un lado, se interpreta como un blindaje político necesario para evitar un nuevo desgaste de credibilidad, especialmente tras el fracaso de la licitación anterior que dejó un sabor amargo en la comunidad de Carmelo. Por otro lado, la reserva de información podría estar protegiendo datos técnicos sensibles sobre el estado real de competitividad del edificio o, lo que es más preocupante, el costo millonario que implicaría una restauración estructural profunda, cifras que podrían ahuyentar a posibles inversores si se hicieran públicas sin un plan de incentivos claro.
Cuatro visiones para un mismo inmueble
Según las declaraciones recogidas, el Poder Ejecutivo baraja cuatro alternativas que implican paradigmas políticos y económicos radicalmente distintos entre sí:
- Recuperar el bien para Carmelo: Una visión con un fuerte anclaje territorial que busca devolverle a la ciudad un símbolo de su identidad social y cultural.
- Mantener un uso estrictamente turístico: La opción sectorial clásica que apuesta por un operador hotelero que mantenga la sala de juegos como atractivo principal.
- Cumplir una función social: Un cambio de paradigma que desplazaría el objetivo comercial hacia una utilidad pública gestionada por el Estado o instituciones civiles.
- Venta para desarrollo privado: La opción más pragmática pero también la más polémica, ya que permitiría "otro tipo de desarrollos" que podrían chocar con los límites patrimoniales y urbanísticos de la zona.
Un historial de plazos vencidos y falta de ofertas
La historia reciente del Hotel Casino Carmelo está marcada por la dilación. En febrero de 2024, tras más de cuatro años de postergaciones, se lanzó un llamado a licitación que despertó el interés inicial de al menos nueve grupos empresariales. Sin embargo, a pesar de que uno de estos grupos llegó a adquirir el pliego, no se concretó ninguna oferta firme. Los plazos fueron extendidos en reiteradas oportunidades, situando la última fecha límite el 10 de enero de 2025, la cual transcurrió sin resultados positivos. Este escenario es el que hoy obliga al Ministerio de Turismo a reconsiderar si el modelo de concesión tradicional sigue siendo viable o si es momento de buscar alternativas más agresivas.
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