Corrientes lleva la prevención de la ludopatía al aula

Corrientes prevención de la ludopatía

Mientras otras provincias argentinas discuten publicidad, aranceles y medios de pago, Corrientes eligió otro punto de entrada. La Cámara de Diputados provincial otorgó media sanción al proyecto del Plan Provincial de Prevención de la Ludopatía online dentro del ámbito educativo, dirigido a los alumnos de los niveles obligatorios, tanto en gestión pública como privada. El expediente pasa ahora al Senado, de modo que todavía no es ley.

La diferencia de enfoque no es menor y conviene nombrarla con precisión. Un régimen de publicidad o un arancel de acceso regulan al operador o al usuario mayor de edad. Este texto apunta a una población que por definición no puede apostar legalmente, y lo hace desde la institución que tiene contacto cotidiano con ella. Es prevención aplicada antes del punto de acceso, no en él.

Los objetivos que fija la propuesta son dos. Que los alumnos conozcan qué es la ludopatía online, qué riesgos trae y en qué termina, y que las escuelas reciban capacitación y herramientas para detectar temprano el juego compulsivo y abordarlo con una perspectiva integral, interdisciplinaria e individualizada.

La obligación concreta que el texto crearía es la que más consecuencias tendría en la práctica escolar. Si una escuela advierte en un alumno conductas de uso, abuso o dependencia del juego, con o sin pantalla de por medio, debería activar a su equipo pedagógico o interdisciplinario y armar un plan de acción individualizado que proteja la continuidad y el derecho a la educación. El énfasis en la continuidad educativa indica que el proyecto entiende el problema también como un factor de deserción.

Lorena Lazaroff, autora de la iniciativa, formuló el argumento en términos de inmediatez. Para ella la ludopatía no es un asunto del futuro sino del presente, y crece "silenciosamente" entre chicos y adolescentes. Resumió el propósito del texto en tres verbos: prevenir, detectar y acompañar.

La cifra que la diputada usó para dimensionar el problema merece una aclaración sobre su naturaleza. Citó un dato de UNICEF según el cual el 24 por ciento de los jóvenes argentinos juega y apuesta online, es decir aproximadamente uno de cada cuatro, y señaló que el ingreso a la apuesta ocurre a partir de los 13 años. Es una estimación de prevalencia declarada, no un registro de cuentas, y su valor está en el orden de magnitud: si uno de cada cuatro adolescentes apuesta, el canal de acceso no es el mercado regulado, que exige verificación de edad, sino el circuito que no la exige.

Esa es la conexión que el proyecto no explicita y que conviene tener presente. Un plan de prevención escolar no actúa sobre la oferta, y el acceso de menores ocurre por fuera de las plataformas autorizadas. El efecto esperable es sobre la demanda y sobre la detección temprana, no sobre la disponibilidad, lo que ubica a esta herramienta como complementaria y no sustitutiva de las medidas de control que se discuten en otras jurisdicciones.

El expediente ya pasó por la Cámara que presidió Eduardo Tassano y ahora deberá tratarse en el Senado provincial. Hasta que ese trámite se complete, ni el plan ni las obligaciones para los establecimientos educativos tienen vigencia.

En Argentina la edad mínima para apostar es de 18 años y la verificación de identidad es un requisito de las plataformas autorizadas por cada provincia, que son las que regulan la actividad porque el juego es una facultad no delegada al Estado nacional. En el Senado nacional, en paralelo, espera tratamiento un proyecto de prevención de la ludopatía y regulación de las apuestas online con media sanción de Diputados desde noviembre de 2024, que perdería estado parlamentario el 30 de noviembre si no avanza antes del cierre del período ordinario.

Etiquetas: Argentina, Corrientes, ludopatía, prevención escolar