Fux condena la ludopatía y abre la puerta a modular los efectos

Luiz Fux dijo este martes en la audiencia pública del Supremo Tribunal Federal que la ludopatía debería quedar prohibida del escenario de los deportes nacionales y, en la misma intervención, recordó que el tribunal puede modular los efectos de sus decisiones para fijar períodos de transición. Las dos cosas las dijo el ministro que relata el caso.
La combinación es lo que convierte esa apertura en una señal y no en una opinión. Quien conduce el expediente dejó asentada una posición personal contraria a la actividad y, al mismo tiempo, puso sobre la mesa la herramienta procesal que permitiría que una eventual caída de la prohibición no sea instantánea ni retroactiva. Para un operador que perdió su licencia en septiembre, el segundo dato pesa más que el primero.
Fux resumió para qué sirve: la modulación busca "evitar sorpresas, imprevisiones", y por esa vía tutela la propia seguridad jurídica. En la práctica, modular permite al tribunal decidir desde cuándo y de qué modo se aplican los efectos de una sentencia, en lugar de que la decisión opere hacia atrás sobre todo lo ocurrido.
El argumento de fondo que usó para justificarlo apunta a quién creó la situación. Al abordar la prohibición dispuesta por el Ejecutivo, Fux subrayó que la actividad había sido antes autorizada y regulada por el propio poder público, y lo cerró con una formulación que vale citar completa: todo acto del gobierno tiene que tener la protección de la confianza legítima, y nosotros creemos en el poder público.
De ahí derivó la pregunta técnica que el tribunal va a tener que contestar. Planteó que el colegiado, cuando aprecia declaraciones de inconstitucionalidad, verifica si la abolición de una actividad puede o no deshacerse de un día para otro, y dio la razón: porque Brasil promete la seguridad jurídica como cláusula pétrea, es decir como garantía constitucional no modificable por reforma.
Esa discusión tiene un correlato concreto en el calendario. La medida provisoria se publicó el 25 de septiembre y el Ministerio de Hacienda fijó el 6 de octubre como fecha de apagón de sitios y aplicaciones, de modo que el período efectivo de adaptación fue de once días. Es exactamente el tipo de plazo que una modulación de efectos corrige.
Su posición personal la formuló sin rodeos y conviene no confundirla con la del tribunal. Dijo que se convenció de que la ludopatía es un problema de salud pública y un problema económico, y que debería ser prohibida del escenario de los deportes nacionales. Acto seguido aclaró que su entendimiento individual depende del análisis de los demás integrantes del STF, que son quienes votan.
La otra parte de su intervención fue una respuesta directa a los cuestionamientos sobre a quién invitó. No procede la alegación de que solo convoqué empresas y equipos de fútbol, declaró, y recordó que en noviembre de 2024 condujo dos días de audiencias públicas sobre los impactos de las apuestas, con entidades vinculadas a la salud, a la defensa del consumidor y a la protección de grupos vulnerables.
Las instituciones que menciona de esa primera ronda son verificables y definen el contrapeso que reclama. Entre las escuchadas estuvieron la Associação Brasileira de Psiquiatria, el Instituto Alana, el Instituto Brasileiro de Defesa do Consumidor y la Confederação Nacional do Comércio de Bens, Serviços e Turismo. Según Fux, esos debates aportaron datos sobre ludopatía, endeudamiento, problemas de salud mental e impacto de las apuestas sobre el presupuesto de las familias.
Conviene tomar en serio ese argumento porque cambia cómo se mide la composición. Contado solo sobre la audiencia de hoy, el bloque deportivo reúne 15 de las 34 instituciones convocadas, el 44,1 por ciento, y esa proporción fue la base de las críticas. Leído sobre las dos audiencias, el conjunto incluye además la ronda de 2024 dedicada a salud, consumo y grupos vulnerables, de modo que el reparto depende de si se evalúa esta sesión aislada o el expediente completo. Fux pide lo segundo.
Lo último que dijo es lo que define qué información va a pesar en la decisión. Anunció que pretende reunir datos sobre los efectos posteriores a la medida provisoria, entre ellos el avance de las plataformas ilegales y el impacto económico de la prohibición, y que esos elementos tienen que llegar a los demás ministros antes del análisis definitivo. Ese pedido coincide con lo que las propias entidades del sector vienen midiendo: el monitoreo que difunden el IBJR y la ANJL acumuló más de 60.000 direcciones sospechosas desde que la norma entró en vigencia.
La Medida Provisoria 1.394/2026 se publicó el 25 de septiembre y prohibió la explotación, la oferta, la intermediación y la publicidad de las apuestas de cuota fija en Brasil, dos años después de que la Ley 14.790 de 2023 montara el sistema federal de autorizaciones. La modulación de efectos es el mecanismo por el cual el Supremo Tribunal Federal define el alcance temporal de una decisión de inconstitucionalidad, y la confianza legítima es el principio que protege a quien actuó conforme a una norma vigente cuando esa norma cambia. La audiencia de este martes no implica decisión del tribunal ni suspende la medida provisoria.
Etiquetas: Brasil, STF, modulación de efectos, seguridad jurídica