La CBF exige sanciones penales más severas contra plataformas ilegales

La CBF exige sanciones penales más severas contra plataformas ilegales

La Confederación Brasileña de Fútbol salió a respaldar de forma explícita al mercado regulado de apuestas deportivas y a marcar distancia frente a los operadores que continúan funcionando al margen del nuevo marco normativo. La vicepresidenta de la entidad, Michelle Ramalho, llevó esa postura al XIV Foro de Lisboa, en Portugal, donde participó de un panel dedicado al juego online y a su impacto en la industria del fútbol profesional.

El mensaje de la dirigente apuntó a despegar a las casas de apuestas autorizadas de los casos de amaño de partidos que sacuden cada tanto al fútbol brasileño y al internacional. Para Ramalho, esa asociación se volvió un lugar común mediático que perjudica al sector regulado y termina favoreciendo, indirectamente, a las plataformas que operan fuera de cualquier control. La vicepresidenta de la CBF planteó, sin matices, la necesidad de desmitificar la idea de que los operadores legales son responsables de los escándalos de manipulación de resultados.

Una defensa explícita de los operadores legalizados

La intervención de Ramalho fue una de las más contundentes que se conocen desde la cúpula del fútbol brasileño en favor de la regulación. La dirigente sostuvo que hoy no se puede pensar en fútbol profesional sin apuestas, una frase que resume el peso económico que adquirió el segmento dentro del ecosistema del deporte. Su lectura es que las empresas autorizadas, lejos de poner en riesgo la integridad de las competencias, son víctimas frecuentes de campañas que las asocian con prácticas ilegales perpetradas en buena medida desde plataformas no licenciadas.

Ese diagnóstico abre la puerta a un planteo regulatorio más exigente. La CBF reclama que se tipifique penalmente la actividad de las casas que ofrecen apuestas sin autorización de la Secretaría de Premios y Apuestas. Para Ramalho, la legislación brasileña actual carece de herramientas severas que permitan disuadir y sancionar a estos actores, lo que genera una competencia desleal con quienes asumieron el costo regulatorio, fiscal y de cumplimiento para ingresar al nuevo mercado.

Reclamos hacia el Congreso

La dirigente fue más allá de la denuncia y le envió un mensaje directo al Congreso. La CBF entiende que el fortalecimiento del mercado regulado depende en gran medida de aumentar la presión sobre el segmento clandestino, ya sea con sanciones penales más duras, con bloqueos efectivos o con responsabilidades civiles que desincentiven la operación ilegal. El argumento es económico además de regulatorio: si los operadores autorizados no pueden competir en igualdad de condiciones, la propia base imponible de la industria queda en riesgo.

El planteo también tiene un costado deportivo. La CBF llegó al Foro de Lisboa con la posibilidad concreta de ser oficializada como organización deportiva responsable de fiscalizar la integridad de las competencias en el marco del decreto 12.560/2025. Esa autoridad le da margen a la entidad para articular con los operadores legales acciones de monitoreo de mercados, intercambio de información y detección de patrones sospechosos, herramientas que solo son viables con casas reguladas que aceptan auditorías y compartir datos transaccionales.

El espejo regional

El debate brasileño funciona como termómetro para toda Latinoamérica. En Argentina, Colombia, Perú y Chile las federaciones deportivas todavía digieren la convivencia con las apuestas online y discuten qué grado de involucramiento tienen en la fiscalización. El movimiento de la CBF refuerza una idea que viene ganando consenso en la región: convertir al deporte y a su dirigencia en aliados activos del mercado regulado, no en simples receptores de ingresos por patrocinios. Si Brasil consolida ese modelo, presiona al resto de los mercados latinoamericanos a definir mecanismos de cooperación más sofisticados entre reguladores, ligas y operadores licenciados frente al avance permanente del juego ilegal.

Etiquetas: Brasil, CBF, regulación apuestas Brasil, apuestas deportivas LatAm, operadores ilegales, integridad deportiva