Las apuestas pagaban 28 por ciento de los sueldos en la Serie A

Hay una manera de medir el agujero que dejó la prohibición brasileña que no pasa por el presupuesto total de los clubes sino por la planilla de jugadores, y ahí los números cambian de escala. Un relevamiento que publicó ge y que reprodujo BNLData puso los contratos de patrocinio principal contra las estimaciones de masa salarial de los 14 equipos de la Serie A que tenían casas de apuestas en el pecho, y el resultado es que esos acuerdos cubrían, en promedio, un 28,2% de lo que cada mes se gasta en futbolistas, el equivalente anual de más de tres meses de sueldo.
El agregado da la dimensión del bloque. Los contratos sumaban cerca de BRL 1.010 millones (USD 199,4 millones) anuales, es decir BRL 84,5 millones (USD 16,7 millones) por mes, contra masas salariales que en esos 14 clubes llegaban a BRL 299,3 millones por mes, unos USD 59,1 millones. Las cifras aparecen en plena discusión sobre lo que produjo la Medida Provisional N.º 1.394/2026, y conviene recordar que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, al anunciarla el 25 de septiembre, dijo que el patrocinio de las casas de apuestas representaba entre el 6% y el 7% de lo que presupuesta un club. El propio relevamiento explica la diferencia, la proporción depende de contra qué gasto se mida, porque sobre el presupuesto total, que incluye derechos de televisión, entradas y transferencias, el peso es menor, mientras sobre los salarios es decisivo.
El São Paulo es el caso extremo. El contrato con Superbet, BRL 113 millones al año, unos USD 22,3 millones, se traduce en BRL 9,4 millones por mes (USD 1,86 millones) y, medido contra una planilla que se estima en BRL 18 millones, unos USD 3,55 millones, cubría el 52,3% de lo que el club paga a su plantel, más de seis meses de sueldos al año.
Detrás aparece el Flamengo, que recibía BRL 268,5 millones al año, unos USD 53 millones de Betano contra una planilla estimada en BRL 50 millones por mes, unos USD 9,87 millones, o sea un 44,8% de lo que se gasta por mes en jugadores, 5,4 meses de salarios. Si se toma solamente el componente fijo del contrato, BRL 220 millones (USD 43,4 millones) según mencionó Folha de S.Paulo, la cobertura baja al 36,7% y a 4,4 meses. El tercero es el Corinthians, cuyos BRL 150 millones al año, unos USD 29,6 millones de Esportes da Sorte representaban el 41,7% de una masa salarial estimada en BRL 30 millones por mes, unos USD 5,92 millones, unos cinco meses de remuneraciones. Más abajo quedaron el Vasco, con el 26% de su planilla mensual, el Palmeiras con el 27,8% y el Botafogo con el 30,6%.
La propia fuente pide leer todo esto con cautela y explica por qué. Las estimaciones de masa salarial no responden a una metodología estandarizada, y ni los clubes ni las sociedades anónimas del fútbol informan siempre por separado lo que gastan en el plantel, y los valores se arman con balances e información pedida a los equipos. El Palmeiras muestra cuánto puede mover eso, el ranking de ge usa BRL 30 millones por mes de masa salarial, unos USD 5,92 millones, mientras los balances indican alrededor de BRL 45 millones por mes, unos USD 8,88 millones, para el departamento de fútbol completo, y con esa segunda base lo que aporta Sportingbet cubriría el 18,5% del gasto, equivalente a 2,2 meses al año. El análisis además solo mira el patrocinio principal, así que quedan afuera los bonos por rendimiento de algunos acuerdos, las acciones promocionales y la publicidad en carteles.
Las proyecciones de pérdida y los otros relevamientos apuntan en la misma dirección. El presidente del Flamengo, Luiz Eduardo Baptista, calculó para su club una pérdida que supera los BRL 430 millones, unos USD 84,9 millones, sumando patrocinio y otros ingresos del sector, y para el fútbol brasileño en conjunto llegó a BRL 2.500 millones, unos USD 493,5 millones. La consultora Convocados, citada por CNN Brasil, ubica los ingresos provenientes de las casas de apuestas en el 33% de lo que los clubes ingresan por vía comercial y de marketing, estimado en BRL 3.069 millones, unos USD 605,8 millones, y estima que en la mayoría de los equipos esos contratos pesan entre un 5% y un 8% del presupuesto completo, con excepciones en el Flamengo, con 12,85%, y en el Corinthians y el São Paulo, ambos en 10,5%. Durante 2025, con datos que cita Folha de S.Paulo, los clubes de la Serie A habían recaudado por este tipo de patrocinios BRL 1.030 millones, unos USD 203 millones. No todos estaban expuestos, no tenían casa de apuestas en el pecho el Internacional, el Coritiba, el Bahia y el Athletico-PR, mientras Mirassol y Red Bull Bragantino las llevaban en posiciones secundarias de la camiseta.
El valor de este relevamiento está en que resuelve la discusión sobre el 6% o 7% que planteó el Gobierno. Las dos cifras son correctas y miden cosas distintas, el patrocinio es efectivamente una fracción modesta del presupuesto completo de un club grande y es, al mismo tiempo, entre cuatro y seis meses de la nómina de futbolistas, que es el compromiso menos postergable que tiene una institución deportiva. Esa distinción es exactamente la que llegó al Supremo Tribunal Federal la semana pasada, cuando cinco clubes advirtieron en un escrito conjunto que tres meses de atraso en el pago de salarios o de derechos de imagen habilitan la rescisión de los contratos laborales deportivos y la liberación de los jugadores. Puestos uno al lado del otro, los dos datos describen el mismo riesgo, el 28,2% promedio no es un problema de rentabilidad sino de caja, y el plazo legal que convierte un atraso en pérdida de plantel es más corto que el que el Congreso tiene para decidir sobre la medida.
Etiquetas: Brasil, Serie A, patrocinios deportivos, masa salarial