Lula arremete contra el juego: ¿Online vs. Físico?

Lula arremete contra el juego: ¿Online vs. Físico?

En un discurso en Salvador, el mandatario alertó sobre el acceso de menores y cuestionó la lógica de prohibir salas físicas mientras el celular permite apostar 24/7. El sector recuerda que el mercado regulado ya cuenta con reconocimiento facial y autoexclusión.

El presidente Luiz Inácio Lula da Silva ha convertido el tema de las apuestas en un eje recurrente de su agenda pública. Por tercera vez en lo que va del año, el mandatario utilizó un acto oficial —esta vez en Salvador, el pasado viernes 6 de febrero— para expresar su preocupación por el impacto social del iGaming, poniendo el foco en los menores de edad y en lo que él considera una contradicción legislativa histórica.

"¿Saben cuántos años hemos estado en contra del juego de azar, en contra de los casinos? Pues bien, no hemos acabado con el juego. Sigue existiendo, pero sigue estando prohibido (físicamente)", disparó Lula. Su crítica apunta a la paradoja de mantener la prohibición sobre los casinos de ladrillo y mortero mientras se permite la operación digital irrestricta.

"¿Dónde está el casino hoy? Dentro de sus casas. Hay niños de 10 y 15 años haciendo apuestas. Si no pensamos en ello, si no lo regulamos, estamos perdidos, porque no sabemos qué mundo nos va a tocar", sentenció el presidente, advirtiendo sobre las familias que "gastan más de lo que ganan" persiguiendo golpes de suerte rápidos.

La respuesta de la regulación: Biometría y "Candado" digital

Si bien el discurso presidencial resuena en la opinión pública, la industria regulada se defiende con hechos técnicos. La normativa vigente ya prohíbe terminantemente el registro de menores de 18 años y la publicidad dirigida a ellos. Más aún, las plataformas con licencia federal están obligadas a implementar sistemas de reconocimiento facial para el login, una barrera tecnológica diseñada específicamente para impedir que los niños utilicen las cuentas o tarjetas de crédito de sus padres.

Además, desde diciembre el Gobierno cuenta con una herramienta clave: la plataforma centralizada de autoexclusión. Desarrollada por la Secretaría de Premios y Apuestas (SPA), permite a cualquier ciudadano bloquear su acceso a todas las casas de apuestas autorizadas por un mínimo de un mes, brindando una pausa obligatoria para proteger la salud financiera y emocional.

El verdadero enemigo: El mercado negro

El problema de fondo que denuncia Lula, el acceso de menores y la falta de controles, parece radicar mayoritariamente en el mercado ilegal, que opera ignorando las reglas de la SPA.

Una encuesta reciente de Aposta Legal estimó que, solo en 2025, las plataformas clandestinas (sin licencia y sin controles de edad efectivos) recaudaron más de BRL 14.000 millones (USD 2.682 millones). Aunque el gobierno ha bloqueado cerca de 25.000 dominios ilegales entre fines de 2024 y 2025, la "zona gris" sigue siendo el principal canal de riesgo, operando al margen del sistema de autoexclusión y de las políticas de juego responsable que las empresas legales sí están obligadas a cumplir.

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