Lula dice en la ONU que Brasil no tolerará el modelo de apuestas

Foto de Lula en la ONU

Luiz Inácio Lula da Silva llevó su pelea con las apuestas al escenario más grande que tenía disponible. Ante la 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas, en Nueva York, describió a la industria como una maquinaria multimillonaria que «transforma el vicio en lucro», sostuvo que su crecimiento acelerado está dejando familias endeudadas y hogares rotos, y cerró sin matices: ese modelo de negocio, dijo, no va a ser tolerado en Brasil.

El tono del discurso, sin embargo, no coincide con lo que se está cocinando en Brasilia. Según Platô, el presidente podría firmar una Medida Provisoria a su regreso de Estados Unidos, y las alternativas sobre la mesa son bastante más acotadas que una prohibición general: ponerle límites a los avisos publicitarios del rubro y sacar del marco de la Ley 14.790/2023 a ciertos juegos de casino online, con los slots como blanco principal. En ese escenario las apuestas deportivas seguirían funcionando.

El recorte no sería menor para las empresas. El casino online aporta una porción central de lo que facturan las empresas con licencia, de modo que dejarlo fuera del marco legal cambiaría de raíz la ecuación del negocio.

Las cámaras del sector ya pusieron números al riesgo. La Asociación Nacional de Juegos y Loterías (ANJL) calcula que si el mercado regulado desaparece, las plataformas ilegales pasarían de manejar el 41 por ciento del juego online brasileño a quedarse con el 82, y contabilizó 6.409 dominios clandestinos en actividad durante una sola semana, la del 11 al 18 de septiembre. Desde el Instituto Brasileño de Juego Responsable (IBJR), su presidente ejecutivo Carlos Lima pidió medir lo que se logró en el primer tramo de la regulación y citó un trabajo de LCA Consultoría Económica: la porción estimada del circuito ilegal bajó de una banda de 41 a 51 por ciento durante 2025 hasta otra de 38 a 44 este año.

El argumento común de ambas entidades es el mismo. Achicar el mercado autorizado no elimina la demanda, la empuja hacia operadores que no pagan los mismos impuestos, no responden a un regulador y no ofrecen las mismas protecciones al usuario.

El fútbol aporta su propia contabilidad. Con datos citados por EFE, durante 2025 hubo 18 clubes de la primera división brasileña con una casa de apuestas como patrocinante, y el desembolso conjunto llegó a R$1.142m (US$223m), una cifra que equivale al 7,97 por ciento de todo lo que ingresaron esos equipos. A eso se suman los acuerdos con canales de televisión y los nombres comerciales de competiciones como el Campeonato Brasileño y la Copa de Brasil. En su comunicado, los clubes repitieron la advertencia de las cámaras: si cae el mercado legal, la demanda se muda, no se evapora.

La otra columna del debate es fiscal. Entre concesiones e impuestos, los operadores dejaron R$9.950m (US$1.949m) durante 2025. Entre enero y julio de este año la cifra ya trepó a R$8.747m (US$1.713m), un 80 por ciento por encima del mismo tramo de 2025.

La consulta que hizo el lunes en Nueva York completa el cuadro. En su reunión bilateral con Yamandú Orsi, Lula se interesó por el esquema uruguayo, más cerrado que el brasileño: las apuestas deportivas concentradas en Supermatch, bajo control estatal, y los juegos de casino online directamente prohibidos.

Brasil reguló las apuestas de cuota fija el 1 de enero de 2025, bajo licencias federales que otorga y fiscaliza la Secretaría de Premios y Apuestas. El texto definitivo de la medida provisoria todavía no se conoce, y la distancia entre lo que Lula dice en público y lo que se discute puertas adentro es el margen dentro del cual se va a definir el alcance real del recorte.

Etiquetas: Luiz Inácio Lula da Silva, Asamblea General de la ONU, mercado ilegal de apuestas, patrocinio del fútbol brasileño