Lula ya definió su medida sobre apuestas y no adelanta el contenido

El segmento regulado de las apuestas no estuvo en la sala donde se discutió su futuro y ahora tampoco sabe qué se resolvió allí. Luiz Inácio Lula da Silva anunció por televisión que ya tiene definido su próximo paso sobre la actividad y aclaró, sin rodeos, que no piensa anticiparlo.
La declaración llegó en vivo por SBT el jueves 10 de septiembre. El mandatario describió el dilema en voz alta, entre habilitar, clausurar o castigar, y contó que prefirió una consulta amplia antes que una definición de escritorio. Enumeró a quiénes citó al Palacio del Planalto el 1 de septiembre: entidades del rubro, familias que se consideran perjudicadas y personas con historias cercanas de endeudamiento y sus consecuencias más graves. Recordó que gobierna para 215 millones de brasileños y que por eso no iba a resolver en soledad. Después cerró la puerta. Hablaron alrededor de diez personas, el material ya fue ordenado y clasificado, y la respuesta no se conocerá hasta que él la anuncie.
La composición de esa mesa dejó un vacío llamativo. La Secretaría de Premios y Apuestas (SPA), la oficina del Ministerio de Hacienda que otorga las licencias y controla a los operadores, no envió a nadie. Tampoco se sentaron la Asociación Nacional de Juegos y Loterías (ANJL) ni el Instituto Brasileño de Juego Responsable (IBJR), las cámaras que agrupan a las empresas autorizadas. Sí hubo ministros, artistas y voceros de iglesias.
La ANJL fue la primera en marcar el desbalance. Su lectura es que sin las compañías licenciadas la evaluación de los efectos de la actividad queda coja, más todavía cuando varios de los convocados venían pronunciándose en público contra el juego online.
Mientras el anuncio se demora, en Brasilia ya se trabaja sobre el instrumento. CNN Brasil reportó que el Ejecutivo redacta una medida provisoria con nuevos límites, cuyo articulado permanece reservado. Los apuntados serían los productos de casino online, incluidos los slots y los crash games, con la prohibición lisa y llana como una de las alternativas en estudio. Una corriente interna prefiere un enfoque más suave, concentrado en perseguir a los sitios sin licencia.
La vía elegida responde a una lógica de calendario. A diferencia de un proyecto de ley, la medida provisoria rige desde que se publica, aunque su supervivencia depende de que el Congreso la convalide dentro de los 60 días, plazo que admite una prórroga por otros 60.
El contexto electoral explica buena parte del ruido. Faltan menos de treinta días para la primera vuelta y el tema se coló en los discursos de campaña y en cada entrevista. El propio Lula ya dijo, más de una vez, que él las prohibiría. En su gabinete no todos coinciden: en junio, el ministro de Hacienda Dario Durigan advirtió que cerrar la actividad por completo podría empujar a los apostadores hacia un circuito ilícito todavía más dañino para el país.
Brasil habilitó el mercado de apuestas de cuota fija el 1 de enero de 2025 bajo supervisión de la SPA, que desde entonces entrega las autorizaciones y fiscaliza a los operadores. La ANJL y el IBJR son las dos voces institucionales del segmento licenciado, y cualquier restricción que llegue por medida provisoria alcanzaría a compañías que ya pagaron su licencia y tributan bajo el régimen vigente.
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