Chile vuelve a licitar dos permisos de casino con los plazos en contra

La Superintendencia de Casinos de Juego de Chile volvió a abrir el otorgamiento de dos permisos de operación, uno que corresponde a la plaza que queda libre a escala nacional y otro a la plaza en reserva de la Región de Aysén. El regulador comunicó el 20 de octubre que el procedimiento arrancó con dos Resoluciones Exentas fechadas el 14 de octubre de 2026, la N.º 992 y la N.º 993, mientras las bases técnicas quedaron autorizadas por otras dos, la N.º 990 y la N.º 989, y se publicaron en el sitio institucional junto con el manual de uso y el sistema de postulación.
El cronograma es largo y arranca por las consultas. Los interesados tienen diez días hábiles para pedir aclaraciones, hasta el 3 de noviembre, y el organismo dispone de 15 días para contestar. Para armar y entregar las ofertas técnicas y económicas el plazo es de 120 días hábiles, con la audiencia de presentación fijada para las 10:00 del 12 de abril de 2027, en la sede de la Superintendencia, en Morandé 360, cuarto piso, Santiago. Después de esa audiencia el regulador tiene otros 120 días hábiles como máximo para evaluar las propuestas técnicas según la metodología de las bases.
La convocatoria llega sobre el antecedente de dos concursos frustrados. En enero de este año la Superintendencia declaró desiertos los procesos de Coyhaique y Ancud después de concluir que ninguna de las sociedades postulantes había cumplido de manera íntegra los requisitos legales y reglamentarios de las bases técnicas. En Coyhaique compitieron Casinos de Juegos Coyhaique S.A., ligada a Dreams y operadora de la sala actual, junto a Sociedad Río Simpson S.A., del Grupo Meier, mientras en Ancud, Región de Los Lagos, la única presentación llegó de Sociedad Mirador Hueihuén S.A. Después de eso la autoridad cortó las evaluaciones técnicas y cerró los dos procesos sin llegar a abrir las ofertas económicas.
Esa decisión terminó en los tribunales. Fue en marzo de 2026 que Casinos de Juegos Coyhaique llevó un reclamo de ilegalidad a la Corte de Apelaciones de Santiago, apuntando contra la resolución del regulador, con dos argumentos, que su oferta fue excluida porque faltaban determinados certificados tributarios y que la autoridad aplicó mal las bases del concurso.
El patrón se repitió después en otras plazas. En agosto de 2026 la Superintendencia declaró desierta la licitación del casino de Puerto Varas, porque ni la propuesta de Inversiones y Turismo Puerto Varas S.A., ligada a Dreams, ni la de Sociedad Quiquilhue S.A., del universo de la Corporación Meier, cumplieron íntegramente los requisitos, y el regulador anunció un proceso nuevo con condiciones especiales en las bases. Ese mismo mes se resolvió la licitación de cuatro plazas, Pucón, Viña del Mar, Coquimbo e Iquique, con un resultado que dejó otra vez el modelo en discusión, Iquique y Viña del Mar no recibieron ninguna oferta y Coquimbo y Pucón recibieron una sola cada una, de manera que ninguna de las cuatro tuvo competencia real entre postulantes.
El problema más concreto de esta convocatoria está en las fechas y no en las bases. El cupo de Aysén se libera porque el permiso de Casino de Juegos Coyhaique S.A., de Dreams, vence en abril de 2027, y el cupo nacional queda disponible porque el permiso de Rantrur S.A., de Enjoy, vence en mayo de 2027. La audiencia para presentar ofertas quedó fijada el 12 de abril de 2027 y la evaluación técnica puede llevar hasta 120 días hábiles más, así que los dos permisos vigentes van a caducar antes de que existan adjudicatarios nuevos. A eso se suma el patrón que dejaron los últimos concursos, donde las exclusiones se resolvieron por documentación formal y no por el contenido de las ofertas, y donde la mitad de las plazas licitadas quedó sin un solo postulante. La combinación de un cronograma que no llega a tiempo con un historial de procesos que no adjudican es la que explica por qué el modelo chileno de licitaciones está bajo revisión, incluso antes de que empiece a correr este nuevo plazo. Queda una pregunta práctica que el regulador todavía no contestó y que importa a los dos operadores involucrados, qué pasa con la operación de las salas durante la ventana que se abre entre el vencimiento del permiso y la adjudicación del nuevo. En los procesos anteriores esa continuidad se resolvió de hecho, con el titular saliente siguiendo en funciones, pero esa salida depende de un acto administrativo que no está en las bases y que en Coyhaique involucra a una empresa que hoy litiga contra la autoridad. El otro punto a mirar es la demanda, porque un concurso que en agosto dejó dos plazas sin ofertas y dos con un solo postulante no describe un problema de bases sino de rentabilidad esperada, y ninguna de las dos resoluciones publicadas esta semana cambia las condiciones económicas que explican esa ausencia.
Etiquetas: Chile, Superintendencia de Casinos de Juego, licitaciones de casinos, Aysén