El Grupo Meier pide frenar la apertura del casino de Talca

El Grupo Meier pide frenar la apertura del casino de Talca

El reclamo del Grupo Meier se apoya en un reconocimiento del propio regulador. A través del Oficio Ordinario 1.559, del 26 de agosto de 2025, la Superintendencia de Casinos de Juego de Chile admitió que no hizo ninguna evaluación nueva sobre el origen ni la suficiencia de los fondos con los que se cubrirían más de 10.000 millones de pesos adicionales en el proyecto del casino de Talca. Sobre esa admisión se construye el recurso que el grupo presentó ante la Contraloría General de la República.

El salto que quedó sin revisar es considerable. La inversión comprometida por la Sociedad de Ríos Claros, de Dreams, trepó de los 6.069 millones de pesos presupuestados al inicio hasta 16.089 millones, un 165 por ciento más, mientras la superficie construida saltaba de 7.056 metros cuadrados a 43.700.

El escrito lo firmó el abogado Pablo Berwart Tudela en representación de Casino de Juego de Talca S.A., la sociedad del Grupo Meier que explota hoy la sala de esa ciudad, y va dirigido a la contralora Dorothy Pérez. Lo que pide es que se ordene a la Superintendencia abstenerse de emitir el certificado que habilita el inicio de operaciones del recinto de Dreams.

El recurso ataca una decisión previa del propio organismo de control. El 5 de agosto, mediante el Oficio 146546-2026, la Contraloría resolvió no pronunciarse sobre las presuntas irregularidades porque había dos recursos de queja pendientes ante la Corte Suprema y consideró que el asunto ya estaba judicializado. El Grupo Meier califica ese razonamiento de absolutamente errado, y distingue los planos: los litigios en tribunales apuntan a anular resoluciones anteriores por cuestiones de suelo o de plazos, mientras que la denuncia administrativa busca establecer una sola cosa, si la Superintendencia cumplió con sus obligaciones.

El argumento más filoso es de coherencia interna del regulador. Según la presentación, en los procesos de Chiloé y Coyhaique, también adjudicados a Dreams, la Superintendencia aplicó un criterio estricto y los rechazó por problemas financieros equivalentes. En Talca, en cambio, admitió una estructura de financiamiento cuya concreción dependía a su vez de que se obtuviera el permiso de operación.

Por eso el pedido no es anular sino congelar: que no se abra el casino mientras no se haga una auditoría exhaustiva y trazable sobre el financiamiento del proyecto modificado completo. El fundamento que invocan es la escala temporal de lo que está en juego, un negocio que va a operar en régimen de excepción durante los próximos 15 años.

Conviene recordar que este pleito ya tuvo un round. La Séptima Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago desestimó en febrero de 2025 los planteos de ilegalidad del grupo y dejó firme, en el plano administrativo, la licencia que Dreams había ganado en noviembre de 2023 a través de Ríos Claros.

Etiquetas: Grupo Meier, Dreams, Superintendencia de Casinos de Juego, Dorothy Pérez, Talca