La ACCJ pide una regulación intensiva para el juego online en Chile
La Asociación Chilena de Casinos y Juegos volvió a plantear sus reparos frente al tratamiento que el Servicio de Impuestos Internos dio a las plataformas de apuestas online, con la explicación del recurso presentado ante la Contraloría por parte del exministro y asesor legal externo del gremio, Luis Cordero, en declaraciones al diario La Segunda. El planteo parte de una diferencia central, ya que para la asociación tributar no equivale a estar autorizado para operar, y Cordero cuestionó que el mecanismo impulsado por el organismo fiscal pueda transmitir una señal de normalización de una actividad que, según la interpretación del gremio, todavía no cuenta con un régimen de licencias y controles sectoriales.
El asesor sostuvo que la decisión resulta ilegal e inconveniente y planteó que la inscripción ante el organismo fiscal y el pago de impuestos pueden generar una apariencia de legalidad para operadores que no están sometidos a un sistema específico de autorización, fiscalización y protección de los usuarios. Lejos de proponer que el juego online permanezca sin regulación, la posición del gremio es avanzar hacia un esquema de regulación intensiva, en el que la discusión incorpore cuestiones que exceden el pago de impuestos, como la accesibilidad al juego, la publicidad, los mecanismos de protección de los consumidores, el control de los operadores y las condiciones en que pueden desarrollarse las actividades. Cordero utilizó como referencia el modelo de los casinos físicos, en los que existen controles sobre el acceso, los usuarios y los flujos de dinero que, en el entorno digital, resultan más difíciles de aplicar sin un marco específico.
En su argumentación, el asesor ubicó el debate en tres áreas sensibles. La primera es la salud pública y la protección de los consumidores, al cuestionar que el modelo online no cuente con mecanismos equivalentes a los de los casinos físicos para controlar el acceso y la exposición de los usuarios al juego. La segunda es la integridad económica y la prevención de delitos, con mención a los riesgos vinculados al lavado de activos y a las diferencias entre los controles aplicables a los establecimientos presenciales y los que pueden establecerse sobre plataformas digitales. La tercera se relaciona con la señal que entrega el tratamiento tributario, ya que permitir que una plataforma se registre y tribute puede generar la percepción de que su actividad está habilitada, aun sin una licencia sectorial.
El planteo adquiere una dimensión adicional por el tipo de mercados que ofrecen algunas plataformas, y Cordero llamó la atención sobre la posibilidad de apostar sobre decisiones públicas, como la tramitación de proyectos de ley o fallos de la Corte Suprema, una práctica que calificó de extremadamente riesgosa para la democracia. El argumento central del gremio es que la recaudación fiscal no debería determinar por sí sola el tratamiento del juego online, y que el desafío pasa por definir primero qué condiciones debe cumplir un operador para funcionar legalmente, qué controles debe aceptar y qué obligaciones debe asumir frente a los consumidores y al Estado, con la tributación como parte de ese esquema y no como sustituto.
Etiquetas: Asociación Chilena de Casinos y Juegos, Luis Cordero, Servicio de Impuestos Internos, regulación del juego online en Chile