Los casinos chilenos pagan 38 de impuestos de cada 100 pesos que ganan al juego

Impuestos Casinos Chile

Los 22 casinos que operan bajo la Ley 19.995 en Chile devengaron CLP 141.329 millones en impuestos entre enero y septiembre, unos US$143,35 millones, con una caída real del 8,46 por ciento frente al mismo tramo de 2025. En el mismo período sus ingresos brutos del juego fueron de CLP 372.774 millones, de modo que el Estado se queda con el 37,9 por ciento de lo que las salas le ganan al jugador.

Esa es la cifra que conviene tener a mano cuando se discute el tratamiento tributario del canal online, porque es el punto de comparación que los casinos presenciales vienen invocando. Con el proyecto del Ejecutivo en el Senado, las plataformas digitales quedarían gravadas con 19 por ciento de IVA sobre el margen más un impuesto adicional del 3 por ciento, es decir un 22 por ciento efectivo. La brecha con el 37,9 por ciento que soporta la sala física es de casi 16 puntos.

La composición de la recaudación muestra de dónde sale cada peso. El impuesto específico al juego aportó CLP 61.688 millones, el 43,6 por ciento del total; el IVA sumó CLP 59.519 millones, el 42,1 por ciento; y el impuesto a las entradas a las salas dejó CLP 20.123 millones, el 14,2 por ciento restante.

El destino de esos tres tributos no es el mismo y eso explica por qué la caída preocupa en los municipios antes que en Hacienda. Lo recaudado por el impuesto específico se divide mitad y mitad entre la municipalidad y el gobierno regional del territorio donde está la sala, con destino a obras de desarrollo, mientras el IVA y el impuesto de entrada terminan en los fondos generales de la Nación.

El dato de actividad tiene una mecánica que vale desarmar, porque los dos indicadores se mueven en direcciones opuestas. Las salas recibieron 4.067.872 visitas en los nueve meses, un 11,25 por ciento menos que un año antes, pero el gasto promedio por visita subió a CLP 91.639 con un alza real del 3,82 por ciento. Multiplicados, esos dos movimientos dan una caída del 7,86 por ciento, que es exactamente la contracción real del 7,9 por ciento que la Superintendencia informó para los ingresos brutos.

La lectura comercial de ese cruce es que el casino chileno está perdiendo público y no facturación por cabeza. Van menos personas, y las que van dejan más plata que antes incluso descontada la inflación, lo que describe una base de clientes que se concentra en perfiles de mayor gasto mientras el visitante ocasional desaparece.

Hay un detalle que merece atención y es que la recaudación cayó más rápido que el negocio. Los impuestos bajaron 8,46 por ciento real y los ingresos brutos 7,9 por ciento, una diferencia de medio punto que se explica por el peso del impuesto a las entradas, atado al número de visitas y no al dinero jugado. Cuando caen las visitas, ese componente cae con ellas y arrastra el total por debajo de la curva del negocio.

Las tres salas de concesión municipal, que quedan fuera del régimen de la Ley 19.995, sumaron CLP 29.163 millones de ingresos brutos del juego, con una baja real del 5,9 por ciento. Entre los dos regímenes, el mercado presencial chileno movió CLP 401.937 millones en nueve meses.

La recaudación por oferta económica, que son los montos que cada operador comprometió al ganar su licencia, alcanzó CLP 54.374 millones al cierre del tercer trimestre, el equivalente al 38,5 por ciento de todo lo devengado en impuestos. La Tesorería General de la República administra esos pagos y los gira a cada municipio con el mismo calendario que rige para el impuesto específico, es decir en el mes siguiente.

El deterioro no es de este año. Un informe de la Asociación Chilena de Casinos y Juegos difundido por La Tercera calcula que los recursos que comunas y gobiernos regionales reciben por el impuesto específico cayeron 12,6 por ciento entre 2019 y 2025, con casos puntuales de hasta 39 por ciento, en un período marcado por la pandemia y por la expansión de las plataformas online sin autorización. Su presidenta, Cecilia Valdés, viene reclamando certeza jurídica de cara a los procesos de licitación que se abren.

La Superintendencia de Casinos de Juego es el organismo que regula, autoriza y fiscaliza los casinos en Chile, y la Ley 19.995 es la norma que creó en 2005 el sistema de licencias por concurso público que hoy rige para 22 establecimientos, un régimen distinto al de los casinos municipales que preexistían. El impuesto específico al juego se aplica sobre los ingresos brutos y es el único de los tres tributos cuya recaudación queda en el territorio donde está la sala.

Etiquetas: Chile, Superintendencia de Casinos, recaudación, Ley 19.995