El 72% de los ingresos del juego online europeo no está regulado

Siete de cada diez euros que deja el juego online en Europa se generan fuera del marco normativo del país donde está el jugador. El dato surge de un informe de Gaming Compliance International (GCI) elaborado para la Campaign for Fairer Gambling, que midió los veintisiete países de la Unión Europea.
La progresión es lo que más impresiona. El GGR del juego online no regulado pasó de EUR52.600m en 2023 a EUR91.600m en 2025, un salto del 74 por ciento en apenas dos años. Esa cifra equivale a 72 de cada 100 euros de un mercado europeo valuado en EUR128.000m, y toda esa actividad transcurre sin licencia local, sin tributar donde corresponde y sin supervisión del regulador que debería controlarla.
La tesis central del trabajo, sin embargo, no está en la apuesta sino antes. Los autores sostienen que la falla de aplicación arranca mucho antes del momento en que la plata se mueve, y que ahí está la señal de alerta más importante.
Los números de exposición sostienen ese argumento. Durante 2025, 121 millones de europeos se cruzaron con contenidos de juego online y 88 millones de ellos vieron contenidos de operadores no regulados. Entre quienes además interactuaban activamente con las apuestas, el 91 por ciento de lo que les llegaba promocionaba al sector sin licencia.
Lo que el informe describe no es un conjunto de sitios sino una infraestructura. Afiliados, redes sociales, avisos, buscadores, apps, medios de pago, mensajería entre usuarios y streaming pirata arman en conjunto el andamiaje que les permite a estos operadores encontrar audiencia, convertirla en clientes y monetizarla. Los dominios pueden mudarse y los sitios pueden cambiar de nombre, pero esa infraestructura comercial se mantiene y garantiza la continuidad del negocio.
Derek Webb, fundador de la Campaign for Fairer Gambling, fue directo sobre qué hacer con esos datos. Para él la falla europea en hacer cumplir la norma está a la vista, y una cifra como esos EUR91.600m debería poner el foco en dos lugares a la vez: las empresas que esquivan las reglas de cada país y el andamiaje que las conecta con el consumidor.
También marcó lo que a su juicio no es la salida. Webb descarta las dos salidas más pedidas por la industria: aflojar la regulación o bajarle impuestos a quien tiene licencia. Su diagnóstico es de asimetría: el circuito ilegal cruza fronteras, plataformas e infraestructuras, y la ley se sigue aplicando casi siempre dentro de un solo país. Y cerró con una idea que resume el problema jurisdiccional del sector: una licencia obtenida en algún lugar no habilita a operar en todas partes.
El dato llega en un momento en que la discusión sobre canalización atraviesa a toda la industria. España acaba de abrir la reforma de su ley del juego, Brasil eliminó su mercado regulado por decreto y varios países latinoamericanos debaten cuánto apretar sin empujar a los jugadores afuera. El informe europeo aporta una medición concreta de lo que pasa cuando esa brecha queda abierta durante años.
Etiquetas: juego online no regulado, Campaign for Fairer Gambling, Gaming Compliance International, canalización en Europa